Segundo episodio

Debe ser normal, camino al aeropuerto se me viene a la mente todo lo que no hice, lo que no dije, que el tiempo se pasa volando, pero la verdad es que el tiempo no avanza más rápido y es el mismo siempre. Sacando mis cuentas sobre en qué invertí mi tiempo este semestre, podría resumirlo en que me deje llevar por el proceso de perder a mi papá y que me perdí un poco en ese mundo, ese plano en el que imagino el está. Lo sueño, lo veo y lo acompañó en ese proceso, también me confundo de realidad, pero cuando no, le aviso que él está ahí y yo aquí. Con todo eso, he vivido momentos buenos allá y otros días buenos acá. En esta pequeña confusión decidí caminar, camine mucho este semestre, quise pisar la tierra seguramente.

Llego un día en que conocí un alemán en mi casa/hostel, creo que vino para cambiar la dirección de estos meses, él tenía tanta energía que de hecho sobró para dejarme un poco. Cuando él se fue, no deje escapar esa energía, intente hacer que ese hostel tenga esa cara de hogar como cuando él estaba. Eso no fue fácil, y obvio que se me fue el tiempo en otras cosas que no son investigación, como preparar una torta casera, escuchar todas las historias de vida del dueño de casa, y aprender a cocinar más para mí misma. Poco a poco ví cómo más personas se juntaban o querían estar en nuestras largas conversas nocturnas. Fue así que conocí también un indiano, tan orgulloso de su país, de bollywood, del día de la luz, de su música y de su comida. Me imaginé muchas veces en cómo sería si me fuera por ahí a vivir. “no divorce, full time hapiness in India” asi, en ese ingles de la india, y era la frase constante en nuestras conversaciones.

Sobre las cosas que hice, y que se sienten bien, finalmente pude ver lo que quizás sea un grupo de pesquisa, conocí a una hermana, le digo hermana porque de las hermanas se aprende. Priscila tiene muchas cosas que no me gusta, pero tiene más cosas bellas que yo aún no aprendí en la vida. Mis días con ella han sido llenos de discusión, chisme y comida, de pulir cada dia una conversación que parecía que nunca iba encontrar amabilidad. Somos dos egos ahí, pero en el fondo somos almas similares, que gustan de Gilmore girls, el café, de leer, de la playa, chocolates, e Italia. Ella tambien perdió una persona importante en su vida, quizás por eso encontré un oído que me entienda.

Los papers del semestre? dos. Pero si, uno de ellos bueno, bonito y no barato. Programé cerca de 400 horas, tuve cerca de 13 horas de reuniones con profesores, entre ellos un Chino. La cosa está así, esta investigacion esta llevandose a su paso lo que encuentre, a quien se animé. El paper que hice tomó su forma poco a poco, y al final, en el fondo de palabras, algoritmos y fórmulas, pude ver la sensibilidad de cada profesor. El más ingenioso mi orientador. Mas ordenado y estético el prof. Casanova. No se puede saber cuando no se ve a la persona, pero mejora un poco cuando se oye; el prof. Tong con los varios skypes y sus largos emails han aportado tanto tanto, pero su lado humano me gusta mas, tan simple como hacerme recordar que no gaste toda energía me ha hecho “ver” q es humano.

Aún falta, me llevo un trabajo de machine learning a casa, a ver qué puedo hacer con lo que entendí, voy a respetar mi ser, lo que humanamente se entendió, sin frustraciones. Digo todo esto porque ha sido un semestre de no poder preguntar muchas cosas en aula. un poco porque me da vergüenza, pues, al final después de pensar mucho porque, me falta de seguridad en algunas cosas, entre ellas hablar más fuerte. Parece tonto recién darme cuenta que mi inseguridad hace q hable bajo y eso impacta en varias cosas. A todo eso, paciencia.

Namaste primer año de doctorado, llego ahora a casa y como si nada ya eres pasado.